La Reflexión de Mayar

Me preocupa esta generación.

Ya llevo mucho tiempo con ganas de escribir este tema y al final me he decidido.

Me preocupa mucho esta generación, porque estamos todos educando a nuestros hijos, a que sean cantantes de éxito, deportistas de élite, modelos famosos, por ello los llevamos a música, baile, deportes y les enseñamos que ser la más guapa o el más guapo, es motivo de éxito.

Tenemos ya hábitos adquiridos, para querer ser alguien importante en la vida, y con ello nos desviamos de lo que, en verdad, es importante.

Los valores de ser médico para ayudar a enfermos van desapareciendo.

Los valores de que seas profesora-or brillan por su ausencia, oímos pocas veces a personas que digan: me encanta enseñar a los niños valores como compartir, ser generoso, hacer cosas en grupo, y eso pasa factura a niños que están desmotivados, y no les gusta para nada ir a clase.

Pero lo que más duele es que personas que viven bien, les moleste que otras ayuden a los que viven mal.

Hemos perdido el norte, una generación que no se preocupa de los que lo pasan mal, es una generación vacía, sin rumbo, estéril, y hay que levantar voces para que esto no vaya a más.

Esta generación intenta llenar de cuerpos extraños a su cuerpo para llegar a la perfección, según dicen algunos en esta sociedad, que pena que invites a personas a una comida, y te digan que no, porque engordaré, otras que no porque yo no tomo esa clase de alimentos, solo para agradar a unas cuantas personas perversas, que solo ven un cuerpo, no a un ser.

Que lástima me da esta generación, que en sus conversaciones, digan si me toca la lotería o cuando herede, me haré esta operación estética y nadie diga ya, si me toca la lotería ayudaré a las personas que tengo más cerca, y que estén sufriendo a que vivan mejor.

Qué pena me dan algunas personas, con un nivel cultural alto, según ellos, y no se inmuten por familiares y amigos que sufren.

Qué pena me dan personas con un nivel alto económico y dicen que dan limosnas, pero lo que realmente dan es lo que tienen que tirar.

Qué pena me dan mujeres, que exploten a otras mujeres.

Qué pena me dan hombres, que desprecien a mujeres, como si los hubiera parido una montaña.

Mi deseo es mejorar cada generación, y hay muchos que intentan hundirla.

Seamos conscientes de nuestro entorno, y no nos excusemos en pensar que: yo no ayudo porque hay personas que tienen más que yo y no lo hacen, que pobreza de espíritu.

Tenemos un gran potencial para cambiar esto en un abrir y cerrar de ojos.

No todos están dispuestos, pero sé que hay muchos que si ponen cada día su grano de arena, lo conseguiremos, las reflexiones sirven para eso para reflexionar y esta es una reflexión que me hago día a día y deseaba compartirla.

Mayar a través del poder en acción, piensa que sí se puede.

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2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Maria dice:

    Q bonica reflexio, y cuanta gente debería poner en práctica, un best y feliz día reina

    Le gusta a 1 persona

    1. Mayar dice:

      Gracias María. Feliz día también para ti.

      Me gusta

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